jueves, 24 de enero de 2013

Nació mi bebé... ¿Y ahora?

Nació mi Niña!!!

Escuché su ligero llanto en la sala de parto, en compañía de mi amado esposo... Ese ñaaa, ñaaa, ñaaa que suelen emitir como diciendo me están molestando, o ¿qué pasó? ¿Qué sensación es esta? ¿Dónde está mi mamá?

Mi niña nació prematura (34 Semanas), afortunadamente fue un parto bien rápido y sin complicaciones. Sin embargo, tuvo una complicación un tanto común en los prematuros llamada taquipnea transitoria del recién nacido. Por lo que tuvo que pasar 2 días en Cuidados Intensivos y uno en Neonatología. Afortunadamente ello no dejó secuela alguna en mi nena.

¡¡¡Pecho y Listo!!!



Hubiera querido poder darle pecho durante la primera hora de nacida, pero su condición respiratoria no me lo permitió, conocí a mi nena en una incubadora lamentablemente no pude abrazarla o hacer lo que tenía planificado para ambas al momento de nacer. Sin embargo, estoy agradecida con el equipo médico que la atendió en el Hospital de Clinicas Caracas (HCC), pues tuvo todo lo que necesitó en su momento para vivir.

Desde la preparación que tuve todo se veía muy sencillo: Nace mi niña, me la coloco en el pecho y listo! Fluirá leche y comenzaré una vida de lactancia feliz para ambas! jeje... Creo que he visto mucho Disney. No fue así.

A pesar de haber sido parto la leche no baja así nada más (al menos no en mi caso), era necesario poder colocar a mi bebé en mi pecho para que este estimulara la aparición de la leche. Así que pasé dos días sin poder colocar a mi bebé en el pecho. 

La unidad de lactancia del HCC, va hasta la habitación y te lleva a su taller donde tienen extractores de leche eléctricos (Excelentes!), donde comienzan a estimularte para que la leche comience a bajar o mejor dicho el Calostro comience a bajar. Lo cual me parece un excelente trabajo el que realizan allí, ya que te apoyan enormemente para que lactes a tu bebé y más aún cuando tu nené es prematuro (como fue mi caso). 

Era un tanto irónico ver que las otras mujeres que allí estaban llenaban teteros completos, era increíble ver como fluia su leche por el extractor. Mientras yo veía con tristeza y frustración que yo botaba una gota que se secaba a mitad de tetero. Eso me parecía frustrante y decía a mis adentros se supone que debía dar mucha leche pues mi senos son grandes. Allí descubrí que el tamaño de los pechos nada tiene que ver con la producción de leche. Y que sin bebé no hay lactancia.

Al segundo día de nacida mi nena pude tener la oportunidad de cargarla en Cuidados Intensivos y por orden médica probar ponerla en mi pecho para probar su succión. FUE HORRIBLE, realmente fue bien desagradable pues mi nena tenía agujas puestas, manguera para respirar, cables por todos lados. A penas acerqué mi pecho ella intentó por todos los medios comer y la manguera que salía de su boca no la dejó. Sin embargo, bastó ese contacto para que mi cuerpo dijera SI HAY BEBÉ! Y comencé a producir leche.

Tuve el famoso malestar de la bajada de la leche, que es como un quebranto con sensación de que tendrás gripe, acompañados de escalofríos. Y taraaaa! Apareció la leche o mejor dicho Calostro!

¡A amamantar se ha dicho! La sensación más maravillosa del Mundo

Todo pintaba excelente, tendría a mi niña en casa... Sólo debía dar pecho como me indicó el médico Lactancia Materna Exclusiva y a LIBRE DEMANDA. Nada que no supiera, ya estaba preparada gracias a los talleres, que así debía ser. 

Habían dicho que dolía, pssss mentira. Si y sólo si, el bebé no agarra bien el pecho. Lo que nadie me había dicho es que se siente demasiado bien poner a tu bebé en tu pecho y abrazarlo mientras sientes como ella se nutre de tí para aferrarse a la vida. Para mi, la sensación más maravillosa del mundo.

Realmente todo marchaba como era de esperarse, mi bebé decía Ña y listo... Comida servida, jeje.

La pesadilla vino después... Su peso! Al pasar 15 días fuimos a consulta y vi con mucha tristeza que mi nena no había subido de peso, lo cual es delicado en los prematuros. Nació pesando 2.255 Kg. y pasados 15 días de mucho pecho pesaba 2.150 Kg.

¿Qué pasó? ¿Por qué mi leche no la ayudó? ¿Qué haremos? El pediatra me indicó continuar con lactancia materna a libre demanda y adicionar 3 tomas al día de leche de mi peche, que le diera 2,5 Oz. en tres tomas diarias que con eso subiría de peso.


Poca leche

Allí comenzó mi pesadilla, llenar tres teteros de 2,5 Oz. Al día de leche materna.

WOW, debo decir que fue una gran frustración pues por mucho que exprimiera mis pechos hacía una a una y media onzas! Comencé a tomar cuantos té, ramas o hiervas me decían, tomaba como 6 litros de agua al día, tomé agua de avena, hinojo, papelón, ajonjolí, etcétera. Y nada... no pasaba de 1,5 Oz. Si recolectaba lo que me extraía al día lograba 2,5 Oz. para un tetero, no logré nunca hacer 3 teteros al día. 

Por desconocimiento tristemente tuve que darle formula a mi nena. Sin embargo, no fue por más de un mes. A su segundo mes de vida ya estaba en buen peso y pudimos seguir con Lactancia Materna Exclusiva.


Producir más leche

Una consejera me dijo, siempre hay suficiente... Lo que tenemos que hacer es dejar al bebé el tiempo suficiente en el pecho.

Es importante que sepan que los bebés al principio no necesitan CHORROS de leche y muchas onzas, pues su estómago a penas puede manejar unas cuantas onzas. 

Realmente luego de probar de todo debo decirle que nada me dió resultado, solo la receta que aplicaban nuestros antepasados... Darle pecho a mi nena cada vez que pida o lo que hoy conocemos como lactancia a libre demanda. 

Jamás me volví la vaca lechera que pensé que sería, pero a decir verdad mi nena siempre tuvo lo que necesitaba. Y gracias a Dios subió muy bien de peso.

Aprendí que los bebés no siempre lloran por hambre, y que necesitan muchisimo estar en el pecho de su madres, pero no sólo por leche, si no también por amor, por cariño, por calor, porque es nuestro olor el que reconocen, porque están en una crisis de crecimiento, o simplemente porque extrañan el sitio de donde vienen.

Si quieres una lactancia exitosa sin importar las onzas debes aprender a tener tu nené en brazos el tiempo que necesite. No debes poner horarios, comer cada tres horas aplica si y sólo si le das fórmula a tu bebé y espero que no sea tu caso.

Si eres como yo que produce "poca leche" no te sientas frustrada, querer es poder, lo que tienes es que estar dispuesta a sacrificar de tu tiempo para mantener a tu nena en los brazos.

Hoy mi nena tiene casi 8 meses, y debo decir que con sus altos y bajos pasamos seis meses de lactancia materna exclusiva. Lo que nos permitió desarrollar un vinculo importante y me hizo enamorarme de la lactancia materna. 

Si tu bebé no ha nacido  o si ya nació te invito a que te prepares lo mejor posible, que leas al respecto, hay mucha información disponible. Te invito a que des pecho, eso es lo más saludable para tu nené y para ti! Les dejo un dato... Dar exclusivamente pecho, día y noche me permitió bajar 17,5 kilos luego del embarazo. ¡Que viva la teta!

Saludos,


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